APATÍA
La apatía es la
falta de emoción, motivación o entusiasmo. Es un término psicológico para un
estado de indiferencia, en el que un individuo no responde a aspectos de la
vida emocional, social o física.
La apatía
clínica se considera depresión en el nivel más moderado y se diagnostica como
trastorno de identidad disociativa en cosas que no se consideran importantes.
Se sabe que
ciertas sustancias químicas causan síntomas asociados con o desencadenantes de
la apatía.
Puede ser una
manifestación de la enfermedad de Wernicke.
En los
principios del Cristianismo, los cristianos adoptaron el término «apatía» para
referirse al desprecio de todas las preocupaciones mundanas; un estado de
mortificación, como describe el evangelio. Así, la palabra ha sido usada desde
entonces entre los escritores más devotos. En particular, Clemente de
Alejandría dio al término una excesiva popularidad, creyendo que así
arrastraría a los filósofos al Cristianismo, al aspirar a tan sublime extremo
de virtud.
El concepto de
apatía fue más aceptado en la cultura popular durante la Primera Guerra
Mundial, en la que las atroces condiciones del frente occidental llevaban a la
apatía y la reacción de estrés al combate a millones de soldados.
Apatía en términos comunes y religioso
Artículo principal:
Indiferencia (sentimiento) Como diagnóstico clínico, la «apatía» no indica
pereza, pero en el uso común del término la correlación es bastante directa. En
la doctrina religiosa, la pereza se considera un pecado capital que conduce a
una mayor disociación con la vida y la presciencia. En este contexto, estar
sustancialmente disociado es estar «en el hades», o lo que es lo mismo, en un
estado en el que el espíritu o el alma está destruido o en un estado de
destrucción. El concepto de disociación es controvertido: en la práctica de las
religiones orientales, como el hinduismo o el budismo, por ejemplo, un estado
de meditación avanzado tiene aspectos de extrema falta de deseo: aunque se cree
que la religión y el ritual de la meditación proporcionan la base adecuada para
recuperarse apropiadamente de la indiferencia y beneficiarse de su experiencia.
Así, algunos críticos ven a los ascetas o santos esforzándose por lograr un
nivel de «apatía» que los teólogos prefieren llamar disociación o indiferencia.
He querido
copiar todos estos términos de Wikipedia
para que ustedes puedan tener una opinión más amplia.
APATIA desde mi
punto de vista.
Forma rápida y
eficiente que permite dominar y manipular una nación, una raza, un individuo.
La apatía te
hace dejar la puerta abierta y por ella se cuelan los ladrones de almas y
cuando estos logran su propósito, es muy
difícil regresar a la normalidad.
En nuestro afán
de protagonismo y con tal de llevarme la contraria, muchos saldrán a decir:
“Yo sé lo que
tengo que hacer”
“Eso no es
conmigo”
“Yo mantengo mi
puerta cerrada”
“Eso es para los
que comen carne”
“Yo tengo tras
la puerta un crucifijo y a mí no me entra nada”
“Si dios
conmigo, quien contra mi”
“Jehová es mi
pastor y nada me faltara, a que le tengo miedo”
El problema es
que los pueblos que han caído bajo los sin almas, todos eran creyentes,
fanáticos, adoradores de dioses e imágenes y creían que no podía ser posible que eso
pasara, hasta que paso…
Los
controladores conocen perfectamente nuestra forma de ser, pensar y sentir y
nuestra voluntad perece ante su designio.
Hoy todavía
tienes eso que tú crees que nació contigo (libre albedrio) poder de decisión,
sin embargo estas a punto de perder todos tus derechos y eso van a lograrlo por
decisión tuya, ya que te veré clamando y gritando para que todo eso suceda…
Tiempo llegara
que entiendas todo lo que te he estado diciendo… ahora desde tu punto de
existencia no lo puedes visualizar…
La VERDAD y la
MENTIRA, pasaran hacer cosas del pasado, ya que el conformismo superara todas
las perspectivas.
Seguiremos en
nuestra amplia y prospera mediocridad y con ello estamos garantizando, la
entrega sublime de nuestra voluntad… (El alma).
Ya no habrá
camino ni vereda, dejaremos de ser rio para convertirnos en un pozo de agua inamovible
y allí nos convertiremos en fango.
Dura es la
realidad, pero es la voluntad de muchos.
Me iré a un
mundo paralelo donde la apatía no haya llegado a un.
Olvidare el
haber conocido esta existencia y no dejare que este mal recuerdo, detenga mi camino.
©juanelmanu
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