domingo, 10 de abril de 2016

APATÍA

APATÍA
La apatía es la falta de emoción, motivación o entusiasmo. Es un término psicológico para un estado de indiferencia, en el que un individuo no responde a aspectos de la vida emocional, social o física.
La apatía clínica se considera depresión en el nivel más moderado y se diagnostica como trastorno de identidad disociativa en cosas que no se consideran importantes.
Se sabe que ciertas sustancias químicas causan síntomas asociados con o desencadenantes de la apatía.
Puede ser una manifestación de la enfermedad de Wernicke.
En los principios del Cristianismo, los cristianos adoptaron el término «apatía» para referirse al desprecio de todas las preocupaciones mundanas; un estado de mortificación, como describe el evangelio. Así, la palabra ha sido usada desde entonces entre los escritores más devotos. En particular, Clemente de Alejandría dio al término una excesiva popularidad, creyendo que así arrastraría a los filósofos al Cristianismo, al aspirar a tan sublime extremo de virtud.
El concepto de apatía fue más aceptado en la cultura popular durante la Primera Guerra Mundial, en la que las atroces condiciones del frente occidental llevaban a la apatía y la reacción de estrés al combate a millones de soldados.
 Apatía en términos comunes y religioso
Artículo principal: Indiferencia (sentimiento) Como diagnóstico clínico, la «apatía» no indica pereza, pero en el uso común del término la correlación es bastante directa. En la doctrina religiosa, la pereza se considera un pecado capital que conduce a una mayor disociación con la vida y la presciencia. En este contexto, estar sustancialmente disociado es estar «en el hades», o lo que es lo mismo, en un estado en el que el espíritu o el alma está destruido o en un estado de destrucción. El concepto de disociación es controvertido: en la práctica de las religiones orientales, como el hinduismo o el budismo, por ejemplo, un estado de meditación avanzado tiene aspectos de extrema falta de deseo: aunque se cree que la religión y el ritual de la meditación proporcionan la base adecuada para recuperarse apropiadamente de la indiferencia y beneficiarse de su experiencia. Así, algunos críticos ven a los ascetas o santos esforzándose por lograr un nivel de «apatía» que los teólogos prefieren llamar disociación o indiferencia.
He querido copiar todos estos  términos de Wikipedia para que ustedes puedan tener una opinión más amplia.

APATIA desde mi punto de vista.
Forma rápida y eficiente que permite dominar y manipular una nación, una raza, un individuo.
La apatía te hace dejar la puerta abierta y por ella se cuelan los ladrones de almas y cuando estos  logran su propósito, es muy difícil regresar a la normalidad.
En nuestro afán de protagonismo y con tal de llevarme la contraria, muchos saldrán a decir:
“Yo sé lo que tengo que hacer”
“Eso no es conmigo”
“Yo mantengo mi puerta cerrada”
“Eso es para los que comen carne”
“Yo tengo tras la puerta un crucifijo y a mí no me entra nada”
“Si dios conmigo, quien contra mi”
“Jehová es mi pastor y nada me faltara, a que le tengo miedo”
El problema es que los pueblos que han caído bajo los sin almas, todos eran creyentes, fanáticos, adoradores de dioses e imágenes y  creían que no podía ser posible que eso pasara, hasta que paso…
Los controladores conocen perfectamente nuestra forma de ser, pensar y sentir y nuestra voluntad perece ante su designio.
Hoy todavía tienes eso que tú crees que nació contigo (libre albedrio) poder de decisión, sin embargo estas a punto de perder todos tus derechos y eso van a lograrlo por decisión tuya, ya que te veré clamando y gritando para que todo eso suceda…
Tiempo llegara que entiendas todo lo que te he estado diciendo… ahora desde tu punto de existencia no lo puedes visualizar…
La VERDAD y la MENTIRA, pasaran hacer cosas del pasado, ya que el conformismo superara todas las perspectivas.
Seguiremos en nuestra amplia y prospera mediocridad y con ello estamos garantizando, la entrega sublime de nuestra voluntad… (El alma).
Ya no habrá camino ni vereda, dejaremos de ser rio para convertirnos en un pozo de agua inamovible y allí nos convertiremos en fango.
Dura es la realidad, pero es la voluntad de muchos.
Me iré a un mundo paralelo donde la apatía no haya llegado a un.
Olvidare el haber conocido esta existencia y no dejare que este mal recuerdo,  detenga mi camino.
©juanelmanu


 

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