EL PODER, DE NO
PODER
Tratar de
despertarte, cuando tu quieres seguir durmiendo, es un verdadero problema.
Hemos llegado a
un momento de nuestra existencia, donde ya no sentimos amor por nada, ni por
nadie.
Tratamos de
disimular nuestro pensamiento, pero es
inútil, nuestra actitud frente a la vida, nos delata.
Nuestro miedo a
la luz es tan grande, que buscamos el árbol más grande y con más sombra.
Necesitamos
compartir con los que huyen de la luz y en la sombra del árbol nos sentimos
seguros.
Sin importarnos
que ya no quepa nadie más en la sombra, movemos, empujamos, repetimos una y
otra vez la palabra que a nuestro entender es la llave que nos permite
permanecer en la sombra y gritamos una y otra vez….
AMEN, AMEN,
Amen, hasta que nuestra voz ya no puede pronunciarla más…
Respiramos
aliviados, hemos sacado a otros y ahora nosotros ocupamos una buena sombra.
Desde nuestra
posición, podemos ver aquellos que caminan bajo la luz segadora del astro rey,
(nos reímos de ellos) creemos que nosotros somos los elegidos y ellos en su
error de continuar en la luz, sufrirán horribles quemaduras.
Nuestra risa
produce en los otros una mueca, no sabemos si de aprobación o de crítica, pero
nosotros seguimos riendo y solo nos detenemos cuando vemos algunos que están en
la sombra y se unen a los que caminan en la luz.
Les gritamos
locos, locos, locos, tratamos de que otros también griten lo mismo y algunos
por miedo a mi mirada llena de odio, comienzan a seguirme repitiendo las mismas
palabras… locos, locos, locos…
Los que caminan
en la luz, no se han molestado en mirar hacia el árbol y eso me molesta más
aun, ellos están ignorando mi grito y esto me hace sentir débil frente a ellos…
Miro al otro que
estuvo gritando junto a mí y en su rostro contemplo el miedo que produce la
duda…
Alguien del
grupo que está en la sombra está diciendo:
¡Estarán locos,
pero tienen en su rostro el reflejo de ser felices!
Me apuro en
contestarle:
¿Cómo puede ser
feliz, quien sabe que el sol los quemara y sus cuerpos serán cenizas y humo?
La voz, se volvió
a escuchar diciendo:
Mientras ellos
serán convertidos en cenizas y humo, nosotros seremos carne podrida, que se
convertirá en hueso y polvo, aquí bajo la sombra inmensa llegaremos a tapar el
árbol con nuestros huesos.
La reacción fue
instantánea, me dejaron solo, bajo la sombra del no poder.
YO SOY EL CAMINO
VERDAD DE VIDA
QUIEN LLEGA A MI
TENDRA VIDA
ETERNA
©juanelmanu
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